Importancia de los dientes en la edad adulta

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Cuál es la importancia del cuidado de los dientes en la etapa adulta

El notorio aumento observado en la proporción de adultos mayores en países desarrollados durante las últimas décadas ha traído consigo un incremento de sus necesidades de atención estomatológica, cuya pronta y adecuada respuesta hacen necesario que el odontólogo deba conocer con precisión tanto los factores etiológicos, como la patogenia y factores que determinan la especificidad de las alteraciones bucales en esta etapa de la vida

Con el paso de los años, y al igual que el resto del cuerpo, la boca experimenta diversos cambios derivados del envejecimiento, tanto en la estructura como en la función de la cavidad bucal. “La saliva tiende a disminuir, por lo que se tiene una mayor sequedad de boca que puede avivar la aparición de infecciones bacterianas y por hongos o el desarrollo de caries. Además, se desgasta la superficie de los dientes, que se hacen más afilados y quebradizos; se pierde hueso alveolar y las encías se adelgazan, lo que produce, con frecuencia, pérdida de piezas dentales”.

Estos cambios originados por el proceso de envejecimiento se pueden ver acentuados por diversos factores que influyen en la salud oral del adulto mayor. Es el caso de enfermedades de base como diabetes, hipertensión, osteoporosis, enfermedades hematológicas, alteraciones hepáticas, insuficiencia renal, alteraciones nutricionales o demencia senil. “Incluso alteraciones visuales y motoras, ya que son causa de que los movimientos para la higiene y cuidado están más limitados”.

Los fármacos también pueden tener efectos secundarios que repercuten negativamente sobre la mucosa oral y sobre los dientes, reduciendo el flujo salivar como los analgésicos, antidepresivos, antihistamínicos, antipsicóticos, antihipertensivos y derivados opiáceos.

También hay aspectos económicos que influyen en la salud bucal en la tercera edad. “Mucha gente mayor tiene ingresos bajos y es dependiente económicamente, lo que limita su acceso a aquellos tratamientos dentales de más costo. Además, como no han sido acostumbrados a la higiene oral desde la infancia, consideran caros los utensilios necesarios y creen que es mejor gastar en otras cosas que ellos consideran más importantes”.

Enfermedades frecuentes

Precisamente una mala higiene dental es una de las causas de las enfermedades bucales más frecuentes, como la caries o la periodontitis. “Si no se trata, la caries puede producir infecciones y pérdidas de dientes. Para prevenirla, es imprescindible un buen cepillado, intentar evitar la sequedad salivar, hacer con flúor y utilizar el hilo dental”.

Por su parte, la enfermedad periodontal afecta al hueso y la encía, soportes del diente, por lo que si no se trata, puede derivar también en la pérdida de piezas dentales. “Hay una predisposición genética en algunas personas a padecerla; hay una etiología bacteriana, y también existen factores externos que la agudizan. Es el caso del tabaco, ya que disminuye mucho la vascularización ósea y el hueso se pierde. También hay algunos medicamentos, como los fármacos inmunosupresores, y algunas enfermedades, como la diabetes, que influyen directamente en su aparición”.

Las infecciones por hongos son también frecuentes en las personas mayores, sobre todo si no se cuida la higiene de las prótesis o se está inmunodeprimido. “También la sequedad, producida por medicamentos por aquella propia de la edad, hace que la mucosa oral tenga menos defensas”.

Cuidado de la prótesis

En esta etapa de la vida, son muchos los que utilizan prótesis dental, un factor importante también a la hora de mantener una buena salud bucal. Cuando se colocan, el paciente tiene que acostumbrarse a ellas en un primer momento, siguiendo una dieta blanda durante los primeros días. Es fundamental, asimismo, mantener una higiene adecuada, tanto de las piezas remanentes, si las hay, y de las encías como de las prótesis después de cada comida.

“Las prótesis no son nunca definitivas porque nuestro hueso y nuestras encías van cambiando. Es necesario, por tanto, renovarlas periódicamente para que estén adecuadamente adaptadas a nuestra anatomía en todo momento”.

Cinco claves para mantener una boca sana

A continuación, se resume en cinco puntos aquellas pautas necesarias para mantener una salud bucal, que han de observar las personas mayores o, en caso de que sean dependientes, sus cuidadores.

  • Mantener una higiene adecuada, tanto de los dientes y encías como de las prótesis. El cepillado ha de realizarse, como mínimo, después de cada comida, utilizando cepillos de cerdas suaves y mango ancho, ya que son más fáciles de manejar, y una buena pasta de dientes con flúor.
  • Renovar con frecuencia el cepillo ya que después de 30 días, no está en óptimas condiciones y no arrastra la suciedad.
  • Realizar enjuagues con flúor un par de veces a la semana, ya que previene la caries radicular, muy frecuente cuando se padece enfermedad periodontal, debido a que la raíz queda al descubierto.
  • Utilizar un producto que estimule la producción de saliva cuando se sufra de sequedad de boca.

Visitar al dentista una vez al año, como mínimo.

Nota Final

Para el 2,050 se prevé que habrá al menos 19 países en los que el 10% de la población alcanzará o sobrepasará los 80 años.

Este fenómeno silencioso está reestructurando vertiginosamente la clásica pirámide poblacional en las naciones que lo están experimentado, y su realidad es una advertencia preocupante de que en el corto y mediano plazo el planeta estará compuesto por una población anciana impensada hasta hace muy poco

Asimismo, nos debe poner a analizar el impacto sobre la prestación de servicios odontológicos y sobre la formación de recursos humanos calificados para la atención de este tipo de población.

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